Tengo en mis manos el recuerdo de esa tarde de verano,
el paisaje como escenario de nuestro encuentro soñado.
Tengo recuerdos de ese tiempo único y magistral,
tu mirada y la mía hablándose en ese silencio total.
Tengo el tiempo congelado en ese retrato eterno,
que ahora mis ojos observan nostálgicos y absortos.
Y a dónde quiera que camine, me encuentre o exista,
en mi alma y en mi corazón llevo el mismo sentimiento,
al igual que el retrato no ha cambiado con el tiempo.
Si ayer te amaba con locura y recién te conocía,
hoy te amo con cordura porque me haces feliz día a día.
Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
27_12_2012.

No hay comentarios:
Publicar un comentario