Nos une nuestras almas cuando la distancia nos separa.
Nos une el corazón cuando nos separa la razón.
Nos une el sentimiento cuando traicionero nos separa los celos.
Nos une la verdad cuando nos separa la mentira despiadada.
Nos une la fortaleza cuando nos flaquea las fuerzas.
Nos une la tolerancia a pesar de las diferencias.
Nos une la sabiduría de intuir aún cuando carece de certeza.
Nos une la transparencia más allá de las apariencias.
Nos une las miradas cuando las palabras callan.
Nos une la esperanza aún cuando la fe tarda en mover montañas.
Nos une los sueños aún cuando la realidad nos presenta desafíos.
Nos une la vida cada instante compartido en la existencia misma.
Alejandra González Reyes Laurence.
25_07_2013.
Derechos reservados.
Como la gaviota revolotear sobre el mar,
como el mar besar a la playa,
como la playa dibujar corazones,
como corazones que se hablan en miradas,
como miradas que rompen el silencio,
como el silencio que acompaña a la soledad,
como la soledad acompañada de recuerdos,
como recuerdos que te regala una sonrisa,
como sonrisa de pensarte cada instante,
como instante de quererte abrazarte,
como abrazarte, cerrar los ojos y enamorarme,
como enamorarme y llegar a conquistarte,
como conquistarte, y te quedes a mi lado,
como a mi lado quieras quedarte a vivir,
como vivir a tu lado nunca me deje de gustar,
como gustar de ti sea como soñar,
como soñar, sea despertar cada día a esta realidad.
Alejandra González Reyes Laurence.
18_07_2013.
Derechos reservados.
Toma el abrigo y vamos a dar un paseo,
bajo el sol perezoso que nos abraza en silencio,
mientras sus rayos el rostro nos besa
e ilumina nuestro hermoso sendero.
Aunque el frío en nuestra piel se duerma,
despertarán desde el alma nuestros sueños,
disfrutemos de este tiempo de recreo
juguemos con imaginación e ilusiones
nuestras merecidas vacaciones de invierno.
La plaza nos espera sonriente,
las hamacas, toboganes y calesitas, impacientes.
Hagamos una ronda de ruidosas carcajadas,
y cantemos canciones de nuestra infancia soñada.
Abracemos a ese niño que llevamos dentro,
y a nuestros niños dibujemos el ejemplo;
compartamos estas horas de reencuentro,
y juntos vivamos nuestras mejores
vacaciones de invierno.
Alejandra González Reyes Laurence.
16_07_2013.
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...Nos tomamos de las manos y por primera vez físicamente nos reencontramos; pues desde siempre nuestras almas ya se habían unido.
Alejandra González Reyes Laurence.
11_07_2013.
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Quién ha llorado en silencio sufrimientos ajenos,
sonríe al mundo guardando su tristeza en secreto.
Alejandra González Reyes Laurence.
10_07_2013.
Derechos reservados.
Todo cambia,
todo se transforma.
Nada permanece en el mismo sitio.
Todo evoluciona.
El día amanece, y en la noche desfallece.
La vida transcurre, y sin sueños, simplemente muere.
El tiempo no se detiene, aunque las agujas de nuestro reloj marchen en recuerdos.
Y en el proceso de los instantes, el silencio florece...
Es ahí, donde los milagros suceden.
Alejandra González Reyes Laurence.
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28_06_2013.
Su corazón se había enamorado de su belleza interior.
Su alma del reflejo de su mirada.
Sus ojos de su sonrisa.
Sus labios de sus besos.
Sus manos de sus caricias.
Su cuerpo de sus abrazos.
Su esperanza de su vida.
Su vida se había enamorado de su amor.
Su amor se había enamorado de su corazón.
Alejandra González Reyes Laurence.
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18_06_2013.
Siempre era igual. Y siempre volvía a sentirme así.
Regresaba con el paso lento, contando las baldosas; las veredas parecían interminables y en medio del bullicio, mi pensamiento en ti.
La ciudad comenzaba a asfixiarme. Regresaba a mi casa y volvía a sentir tu perfume impregnado en cada espacio donde horas antes habíamos compartido.
En fin, suspiraba a modo de resignación. Contando los minutos para volver a verte, intentaba concentrarme en mi rutina.
Por las mañanas el trabajo en la oficina me esperaba, por las tardes el gimnasio, las charlas con mis amigas; pero el reto era por las noches, ¿cómo distraer a mi rutina para no extrañarte?
Mientras me disponía a prepararme un café, observaba el teléfono. Apenas segundos antes habíamos hablado, pero ya te extrañaba.
Luego cuando solo había quedado el dulce sabor en mi boca mezclado con el recuerdo de tus besos; me disponía a terminar la jornada, llevándome conmigo la tibieza de tu voz susurrándome al oído tus bellas palabras. (Tal vez como la noche anterior en mis sueños te encontraba)
Y así transcurría toda la semana, extrañándote. Pero al llegar el fin de semana mi vida volvía a sonreír. Para ese día vestía de ilusiones, calzaba con decisiones, esperándote con mi mejor sonrisa. Y cuando te veía llegar, mi corazón estallaba de felicidad.
Y así eran nuestros días de noviazgo, (cuando la distancia nos separa); si el amor es verdadero no existe tiempo en nuestras almas que destruya el sentimiento de dos corazones que de verdad se aman.
Alejandra González Reyes Laurence.
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12_01_2013.