jueves, 27 de diciembre de 2012

"Romance del sol y la niña"

"Lo contempla en los atardeceres,
y en las noches estrelladas lo espera paciente.
Con la plateada luna lo imagina sonriente,
corriendo a sus brazos simplemente.
Y al despertar en cada amanecer
lo admira cuando se asoma lentamente
por el horizonte resplandeciente.
Invitándola a transitar un nuevo día,
a vivir la vida maravillosamente.
Él desde el cielo ilumina sus pasos,
ella en la tierra bendecida por su encanto".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
27_12_2012.

martes, 18 de diciembre de 2012

Mi memoria no te olvida...
mis recuerdos te idealizan...
mi mirada en tus ojos
se hipnotiza...
mi boca se embriaga
en la dulzura de tus labios...
mis manos inquietas
dibujan caricias
en tu piel hermosa...
¡Ay mi vida!
Qué locura es quererte
y en versos impresos
gritarlo al mundo
sin hablar siquiera
pero plasmar
con palabras sinceras
que van brotando
del sentimiento puro
de este amor por vos...
¡Ay mi vida!
Si tu supieras...
mi alma te extraña...
mi corazón te ama...
y en este abrazo a la distancia
tu ausencia se desvanece
y tu presencia se vuelve realidad
en cada sueño...
y al despertar cada mañana
contemplar tu imagen
volverme de ti a enamorar...
¡Ay amor!
Que ya no puedo ni quiero
imaginar mi vida
sin compartir mi tiempo
con tu divina existencia...
y con tu preciosa esencia
perfumar mi ser...
y colgar en tu pecho
el paisaje, ese instante,
cuando tu destino
se encontró en mi camino...
y sentir en mi pecho
la misma emoción que mi corazón
sintió cuando nos conocimos
y sentir tus labios
de júbilo y amor...


Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
"La humildad engrandece a quien la posee.
La soberbia empobrece a quien la padece.
La envidia enferma el alma.
No desees lo que tienen los demás.
Se feliz con lo que tienes.
Porque Dios es justo.
Se honesto con el corazón.
Se ambicioso para progresar en la vida.
Pero nunca codicioso.
Ten personalidad, y no andes a la moda
solo para aparentar.
Y por sobre todas las cosas
quierete a ti mismo,
aceptate,
respetate,
y volorate.
Porque es la única manera de que te quieran,
acepten, respeten y valoren...
Y nunca te olvides que la vida es un espejo
y cada uno de nosotros su reflejo".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Aquel horizonte que hoy contemplamos,
será el mañana que ayer soñamos".


Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"En tu recuerdo"


"Y me quedé colgada de tus recuerdos...
maravillada al conocerte...
y entre miradas tímidas,
silencios cómplices,
quedamos presos del sentimiento
de empezar a querernos.
Y aunque no era un secreto,
nadie se imaginaba lo nuestro.
Y así empezó nuestra historia,
un amor que perduraría 
en el tiempo.
Me tomaste de las manos
y por primera vez paz absoluta
sintió mi pecho,
y nuestras almas habían
llegado a su encuentro...
En la tibieza de tus caricias,
¡Cuánta delicia!
Y me abrazaste, recuerdo,
y casi mi piel se dibujó
en cada rincón de tu cuerpo...
Y fue en ese instante
que escuché un te quiero
salirse de tu boca,
un poco tus labios sonrieron
y sellaron en mi boca
el más exquisito sabor
que nunca ni la miel
me había endulzado tanto,
como si lo hicieron tus besos 
embriagándome por completo
con su esencia divina,
todo mi ser, mi corazón
y mi vida.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"A mi Alma Gemela"

Te he esperado toda mi vida
aún sin saber cómo serías.
Y en la eterna espera
por encontrarte,
mi tristeza desesperadamente
en mi alma se refugiaba.
Pasaba el tiempo, los días
se iban como escapando
del calendario sin encontrar
una salida.
Y silenciosamente
las horas morían
en cada latido de mi corazón
que adormecido buscaba
tal vez la manera de poder
lentamente despertarse
al encuentro de una nueva
ilusión.
Y te necesitaba,
y aún no te hallaba.
Y te extrañaba,
sin conocer tu dulce mirada.
Y te lloraba,
mas cada lágrima caída
se escondían en las
profundidades de mi soledad
que minuto a minuto
me acompañaba sin cesar.
Y te esperaba...
no obstante mi voz
no escuchabas,
cuando al mundo salía
implorando que tan solo
de mi te enamoraras...
...aunque no conocías mi existencia,
ni yo sabía que existías,
mas en la esencia misma
de las cosas,
sentía que en algún lugar
te encontraría...
...tal vez en el momento
menos esperado,
tal vez nuestras almas
como imanes se estaban
inevitablemente atrayendo,
como almas gemelas
que no pueden vivir separadas
complementándose por lazos
invisibles...
...que dieron emoción
a nuestras vidas
cuando nos vimos por
primera vez.
Y te encontré,
y fue como un milagro.
Y al verme reflejada en tus ojos
me fui enamorando de todo
tu ser.
No sabía que hacer
para llegar a tu corazón.
No supe tal vez demostrarte
mi felicidad cuando a mi lado
estabas.
Y cada una de tus palabras
en mi se quedaban grabadas.
Cada una de tus miradas
hacían que mis ojos tímidos
callaran lo que mis labios
no gritarían,
dejando en secreto
cuanto por vos mi corazón
apresuradamente latía.
...Y hoy estás conmigo,
y sos como un sueño.
Sos el amor que necesito,
la persona que para siempre
quiero en mi vida.
Sos la razón de mi felicidad
y estás en cada uno
de mis sueños.
Sos el hombre de mi vida,
sos tan especial, tan imprescindible,
que al no tenerte lentamente
moriría.
Sos todo lo que mi alma y
mi corazón necesitan.
Te amo y por este sentimiento
daría hasta lo que no tengo
porque siempre estemos JUNTOS
MAS ALLA DE NUESTRAS VIDAS.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

Aunque hoy sienta desgana,
pero las ansias las llevo
por dentro.
Aunque una vez más
me roben ilusiones,
no me rendiré,
no volverán a quitarme
las ganas de soñar.
Porque está en mi esencia
porque corre por mis venas,
porque aunque quieran
apagarme,
el fuego de mi espíritu
se encenderá aún más.
Porque aunque quieran
silenciarme,
mis versos hablarán
por mi boca
y aunque quieran
dejarme indefensa
lucharé como una guerrera.
Voy a perseverar,
voy a triunfar.
Ni críticas, ni burlas, ni envidias
me han de opacar.
Porque el sol que llevo
en mi alma,
brillará aún más fuerte,
y la luz de mi humildad
vivirá en mi corazón
para siempre.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Secreto de amor"

Nuestro secreto de amor
no es ninguna mágica receta,
ni cumplir horarios,
ni buscar estrategias.

Nuestro secreto de amor
está fuera de cualquier regla,
es original,
tiene su propia personalidad.

Nuestro secreto de amor
no se parece a otro
que hallas visto pasar
deja su esencia al caminar.

Nuestro secreto de amor
consiste en la complicidad
de compartir horas de sueños
no dejarle espacio a la soledad.

Nuestro secreto de amor
es no traicionar nuestro corazón
entregarnos con el alma
y respetar siempre nuestro amor.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Quisiera ser lágrima
para nacer en tus ojos,
correr por tus mejillas
y morir en tus labios.
Quisiera sentir el calor
de tus manos cuando
junto a las mías
se hablan en el lenguaje
de las caricias.
Quisiera en un abrazo
protegerte del mundo,
sentirte mío, cuidarte
y regalarte cada uno
de mis sueños.
Quisiera estar a tu lado
cada segundo de mi vida,
despertarme cada mañana
poder contemplar tu imagen
y reflejarme en tu mirada.
Quisiera para siempre
ser parte de tu vida
y que siempre
vos estés en la mía.
Quisiera amarte
hoy, mañana y siempre...
Quisiera que un día
no muy lejano
se hagan realidad
todos nuestros anhelados
deseos.
Quisiera tan solo regalarte
mi corazón y tener el tuyo
sellado en mi pecho".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

lunes, 17 de diciembre de 2012

"Bienvenido invierno"

Bienvenido invierno...
¿Qué traes contigo?
Árboles desnudos
tiritando frío,
abrigos dormidos
recién salidos de algún
armario que había
quedado en el olvido.

Bienvenido invierno...
¿Qué traes contigo?
Mañanas muy frías,
un sol perezoso,
y de manos tibias.
Gorros de colores
en las cabelleras
de niños que van de prisa
hacia las escuelas.

Bienvenido invierno...
¿Qué traes contigo?
Tardes de rayuela,
mancha y escondidas
que juegan los niños
en plazas y jardines
mientras las madres
tejen entusiasmadas
sueter, bufandas,
gorros y escarpines.

Bienvenido invierno...
¿Qué traes contigo?
Noches junto a los leños,
chimeneas humeantes,
sopas calentitas,
café de sobremesa,
charlas en familia,
y allá a lo lejos,
desde afuera
cómplice la luna,
testigo las estrellas
le dan la bienvenida,
a otra noche de invierno
a otra noche bella.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Reflexión"

Todo sucede por una razón.
Sabias palabras, interesante reflexión.
He leído dicha "leyenda",
en cientos de libros,
historias de vida.
Pero lo cierto es que cuando
sucede algo que no era
el resultado esperado,
nos resistimos a aceptarlo,
nos cuesta, no podemos
o no queremos ver la realidad
que nos afecta.
Todo sucede por una razón.
Tal vez hoy que el cielo está gris,
vemos o sentimos todo oscuro
y sin sentido...
Pero el sol siempre está.
Porque un tropezón no es caída,
y si acaso te caes,
levántate, respira profundo
y sigue tu rumbo,
encuentra la salida.
No bajes los brazos,
no dejes que corten
las alas de tu libertad,
tu vuelo hacia la vida
ha de empezar a cambiar.
Áferrate siempre a tu dignidad,
para que nadie te pueda opacar.
No permitas que te humillen
solo porque a simple vista
el envase no sea hermoso,
lo que importa es su esencia,
que tu corazón huele a pureza.
Tu alma siempre se vista de transparencia.
Y que tu vida sea tu vida,
y no la que otros quieran que sea.
Que nunca falten motivos
para sonreír, vivir y ser feliz,
que siempre sobren pretextos
y ganas para no rendirse
en la lucha diaria.
No perder las esperanzas,
y nunca dejar de soñar.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Fiesta"

En el cielo hay una fiesta,
y están todos invitados,
el sol dormirá una siesta
y volverá enamorado...
de la luna bailarina
que danzará toda la noche
convertida en hada madrina
llevando la compañía
de un coro de ángeles,
y de todas las estrellas.
¿Cuál de todas, la más bella?
Bajará a la tierra,
y con su varita mágica
sellará un beso en la mejilla
de una triste niñita
que solitaria y tímida
busca encontrar en el universo,
unos ojos, una mirada
de su gran amor...
Que aún espera con ansias,
y añora desde su alma,
y lo ama con todo su corazón.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Bendita la rutina"


Bendita la rutina
de tenerte a mi lado
el tiempo va pasando
y seguimos apostando.

Si aveces desencuentros
nos encuentra luchando
buscando entendernos
para no separarnos.

Bendita la rutina
de vivir bajo el mismo techo.
Mentiras y reproches
no tienen lugar en nuestro lecho.
Desnudamos nuestras almas
y así duermen nuestros
corazones en calma.

Bendita la rutina
de despertar por las mañanas
ver tu cara dormida
tu mirada hermosa y divina.

Bendita la rutina
que todos los días me sorprende
de extrañarte al no tenerte,
cuando te vas a trabajar
y yo quedo contando las horas
para volver a verte.

Bendita la rutina
la casa, la familia,
el milagro más hermoso
que es nuestra hija.

Bendita la rutina
el día  que nos conocimos,
la vida que vivimos,
los sueños que compartimos
y el amor que nos sentimos.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
"Algo que me llegue desde el alma y llene mi corazón...
Un recuerdo, cada sensación, una caricia invisible transportándome a otra dimensión...
Una mirada, una voz suave, una melodía cautivandome, otro sitio, la misma imagen grabada en mi mente, y ahí estás vos...
En otro tiempo, en otro lugar, pero aquí, hoy como ayer, me envuelves en tus encantos, vistiéndome de ilusiones, esperanzas y sueños".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

domingo, 16 de diciembre de 2012

"No es que muera el amor..."


"No es que muera el amor,
muere tal vez lentamente
las ganas de sorprender...
los besos que se han vencido...
los abrazos que se han enfriado...
las miradas que se han perdido...
las palabras que se callaron...
la ilusión por lo que pudo ser y no es...
los sueños que se durmieron...
las esperanzas que caducaron...
las metas que no se alcanzaron...
No es que muera el amor...
el amor como el sol
siempre está,
solo es cuestión
de volver a sorprendernos
con las pequeñas cosas...
dar los besos con ternura
y recibirlos con pasión,
abrazar con el corazón,
mirar con el alma,
escuchar nuestra voz interior,
volver a sentirse vivo,
volver a apostar,
despertar a otra realidad,
volver a empezar,
sentir que cuando deseamos algo
con todo nuestro ser,
estamos más cerca
de realizar nuestros objetivos,
y poder ser feliz.
Y cuando estás feliz
el amor se expresa
en todo su sentir".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Mientras tú"


Mientras tú
te ilusionas con ella
te observo en silencio
y no me atrevo 
a expresarte lo que siento.
Tú la abrazas,
y mi cuerpo siente frío.
Tú la besas
y mis labios se resignan
en el olvido.
Tú la miras
y mis ojos lloran convencidos.
Tú la amas
y mi corazón se va muriendo
de tristeza.
Tú la extrañas
y mi alma se va vistiendo
de nostalgia.
Tú la sueñas
y mis noches son eternas.
De ella estás enamorado
y al verte feliz
mi vida se contenta,
mi corazón se estremece,
mi alma vuelve a mi cuerpo
y desde allí te pertenece.
Mientras tú estás con ella
yo te extraño con el alma.
Mientras tú estás con ella
yo te amo con mi corazón
Mientras tú estás con ella
yo estoy aquí,
con este sentimiento de amor.
Mientras tú estás con ella,
yo estoy con vos.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.


"Septiembre"

Había llegado septiembre
brindándonos como siempre
el aroma de los árboles,
de sus frutos, de su flor,
y lentamente de verde
fue pintando praderas.
Los campos desperezaron
(bajo los rayos del sol)
dorado trigal,
girasoles amarillentos,
anaranjado maizal.
Y entre el trinar de gorriones,
golondrinas viajeras,
mariposas multicolores,
abejas traviesas,
grillos cantores,
se fue ambientando la fiesta.
Bajo el manto infinito y azul,
la brisa tenue y tibia,
el tiempo transcurría.
Se fue perdiendo la tarde,
algunas estrellas titilaron brillantes,
la noche fue cerrando sus ojos
y sus labios enmudecieron dormidos.
Y entre la multitud del cielo,
apareciendo por la nebulosa
con su vestido impecable
deslumbró la luna hermosa,
y entre paréntesis exclamó decidida:
(¡Señor invierno llegó el momento
de la despedida!)
Acarició con sus manos frías
el semblante sombrío de éste
y se marchó silenciosa
cuando la aurora se hizo presente.
Llegó un nuevo día,
amaneció plácidamente.
El sol despertó enamorado
de la bella primavera
que prometió regalarnos
ilusiones, sueños y esperanzas eternas.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
En este día gris
un poco así también
se siente mi corazón.
Al cielo le falta el sol,
a mi vida tu amor.
Ya la tarde se va cerrando,
ya mis ojos se van nublando.
Vendrá de nuevo la noche,
y lloraré en silencio,
eternas se harán las horas
y mis lágrimas morirán
en el intento.
Vendrá la luz de un nuevo día,
pero mis labios aún
buscarán tus besos.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
Y fue necesario levantar un muro,
un muro de indiferencia hacia ti,
perdona si no comprendes,
pero fue demasiado sufrir
tus desprecios...
Y fue necesario construir un puente,
un puente que cruce con mi corazón
por las aguas del olvido...
y perdona si no te invito,
pero el viaje es sin retorno,
y allí donde vaya
mis recuerdos no te quieren
como acompañante...
Y fue necesario llegar a destino
y sentir que por fin
podía sin ti ser feliz.


Alejandra González Reyes Laurence.
imagen tomada de la red.

"Tu sonrisa en mis ojos hablándote,
mi mirada en tus labios besándome".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
16_12-2012

viernes, 14 de diciembre de 2012

Empezaba a caer la tarde
y con ella llegaban
las últimas horas de otro día
que se iba...
Pero el amor
de un alma solitaria
siempre esperaba...
Sabía que vendría
otro mañana, y con él
quizás la promesa de
nuevos sueños,
nuevas esperanzas...
De pronto, como de la nada,
sintió la presencia física
de su amada,
y el alma de aquel hombre
ya no estaba solitaria.
Casi desmayó,
cuando la voz le susurró:
¿Me esperabas?
Y el corazón del soñador
se emocionó,
y entre lágrimas de júbilo
le recitó:
¡Toda la vida!

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Ocasos"

Tantos ocasos vividos
nostalgia de ayeres
recuerdos pintados
en el silencio
de los atardeceres.

Tantos ocasos vividos
"diluyéndose" en el tiempo
"llevándose" los instantes
que van quedando
en el olvido.

Tantos ocasos vividos
tantos momentos perdidos
cuando la noche cae rendida
tras un sol que se fue
escondiendo.

Tantos ocasos vividos
tanto sentimiento guardado
tantas promesas fugaces
esperando volverse
realidades.

Tantos ocasos vividos
cuantos corazones anhelando
cuantas almas "buscándose"
y "reencontrándose"
en ocasos soñados.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Ausencias presentes, presencias ausentes"

En su ausencia...
ella no extrañaba sus palabras,
extrañaba "la exclamación de emoción y sentimiento
que su amor por ella expresaba"...
En su ausencia...
ella no extrañaba sus ojos,
extrañaba su mirada de ensueño
cuando sus pupilas en ella posaba...
En su ausencia...
ella no extrañaba su boca,
extrañaba la dulzura de sus labios cuando la besaba...
ella se embriagaba de locura.
En su ausencia...
ella no extrañaba sus abrazos,
extrañaba el refugio cálido que en su cuerpo
éste encendía extasiado.
En su ausencia...
Ella no extrañaba sus caricias,
extrañaba la ternura que en su piel sus manos
sellaban suaves sensaciones infinitas.
En su ausencia...
ella evocaba los recuerdos de todo
lo que había soñado,
de lo que pudo haber sido y no era.
En su ausencia...
ella extrañaba al hombre del que se había enamorado,
pero no al hombre que hoy estaba a su lado.
En su ausencia...
ella lloraba lo que su alma añoraba,
pero en su presencia, éste, a su alma lastimaba.
En su ausencia...
ella aún esperaba que él la amara,
pero en su presencia, éste la ignoraba.
En su ausencia...
ella sentía verlo aún en sus sueños,
pero en su presencia ella desconocía
con quién estaba conviviendo.
En su ausencia...
ella lo idealizaba tanto, que había olvidado vivir,
en su presencia, éste la había maltratado tanto
que casi de dolor se dejó morir.
En su ausencia...
ella creía estar enamorada,
pero en su presencia, ella no era feliz.
En su ausencia se dio cuenta al fin,
que esto no era amor.
En su presencia comprendió
que tan solo era una ilusión.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Lágrima"

Te me escapas en silencio
otra de mis tantas lágrimas perdidas,
te encontraré nuevamente en mis labios,
mojada, tibia y dormida.
Ya ni el llanto me apacigua
en esta guerra de no darme por vencida.
Y esta soledad que insiste
en quedarse en mi alma, me asfixia.
Otra noche que se va,
otro día que volverá
a recordarme que he de olvidarte,
que he de resignarme
a tenerte en mi vida,
dejando mi corazón herido
con grietas que me desgarran
por dentro,
en cada uno de sus latidos.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

Sos el amor de mi alma.
Sos el amor de mi corazón.
Sos el amor de mi vida.
Porque nadie me conoce como vos.
Porque estás a mi lado,
en las buenas y en las malas.
Conoces mis virtudes y mis defectos,
cuando estoy bien y cuando estoy mal.
Cuando aún sin hablar, sabes lo que pienso.
Aún sin actuar, sabes lo que siento.
Sabes de mis miedos y me ayudas.
Sabes de mis sueños y me alientas.
Me has visto caer, y me tendiste las manos.
Porque hemos reído juntos, hemos llorado juntos.
Porque pasa el tiempo,
y el mismo tiempo me demuestra
que sos el amor en persona,
con alma pura y de un gran corazón.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.



"El collar de perlas"


     Erase una vez en un pueblito lejano había nacido una niñita y aquí comienza su historia.
     Desde el día en que nació había heredado de su madre un hermoso "collar de perlas". Y cada año, en el día de su cumpleaños al collar se le sumaba una perla más.
     La niña, ahora mujer, cierto día amaneció triste y empezó a sentirse cada vez más sola...  Algo faltaba en su vida...  Y cada vez el collar pesaba más.  Cuanto más pesaba, menos valor creía que tenía.
     Entonces decidió guardarlo en una cajita a la que bautizó "su cajita de recuerdos".
     "Sería por eso que casi nadie reparaba en su existencia",  pensó y poco a poco fue resignándose a aceptar su destino.
     Pero un día alguien apareció coincidiendo en su camino.  Ella volvió a renacer y éste se enamoró de su belleza interior.  Fue entonces cuando se dio cuenta que había llegado el momento de lucir al mundo nuevamente su collar.  Pero cuando abrió su "cajita de recuerdos", la encontró vacía...
     ...(Y las rosas del camino comenzaron a marchitarse y solo fueron quedando las espinas) Se sintió morir,
sufrió y lloró mucho. Volvió a sentirse desnuda, pero esta vez no solo habían robado su collar, también habían robado su alma y destrozado su corazón.  Volvió a vestirse de resignación, pero su voz interior le decía que se quitara ese disfraz.  Así lo hizo y comenzó lentamente a brillar.
     "Y como siempre se atrae lo que pensamos", ella pensó, comenzó a soñar, soñó, se despertó, luchó contra las manos de la envidia, la traición, etc, que habían arrebatado su collar, y al perseverar tanto su sueño se había convertido en realidad.
     Volvió a confiar, primero en ella y sintió que poco a poco el collar estaba en sus manos, que ya no pesaba tanto, que podría llevarlo siempre, sin importarle que para otros no tuviera valor alguno. Pues para ella si valía y mucho.
     Volvió a enamorarse y formar su propia familia.
     Cuando el collar volvió a lucirse sobre su elegante cuello de "cisne", dejó de sentirse definitivamente el "patito feo" de su historia. Era feliz. Decididamente bautizó su collar como "los abrazos de mi hija". Y no permitió jamás que desvalorizaran al hermoso collar de su vida.
     Ella casi había perdido al hermoso collar que su madre le había regalado al nacer. (su vida).
     Su hija ahora había cambiado su destino, su vida, su historia.  Porque en cada abrazo que su hija le obsequiaba con tanto amor, sentía ser la mujer con la mayor riqueza del mundo.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
     



"Teléfono descompuesto"


Está el que escucha lo que quiere oír,
el que dice lo que interpretó,
el que habla porque sí...
Y así la verdad se distorsiona
y entramos todos en una charla,
y nos comunicamos por medio
de un teléfono descompuesto.
Y así es la vida.
El que se mete en lo que no debe
porque no tiene vida propia,
pero no deja de molestar
al que intenta sus sueños alcanzar.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Y si acaso te marcharas"


Y si acaso te marcharas
por esas cosas de la vida
y si acaso despierto un día
y ya no estás a mi lado,
sentiré, no tu ausencia física,
sentiré mi alma vacía.

Y si acaso dejas de quererme
no le temo al desamor,
porque una amor como el nuestro
va más allá de una adiós.

Y si acaso no estamos juntos
porque así debiera pasar,
me quedo con los recuerdos
pero nunca en soledad,
porque un amor como el nuestro
en nuestros corazones vivirá.

Y si acaso dejamos de suponer.
Vivamos solo el presente,
vos y yo entre sueños e ilusión.
Que la vida nos sorprenda
y que Dios cada día
bendiga nuestro Amor.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Y siempre vuelvo a enamorarme de ti"

Me ha pasado aveces,
de sentirme así,
de creer que estar juntos
es solo por costumbre...
Y la sola idea de tomar rumbos
diferentes, hace que ya te extrañe,
y darme cuenta que no podré
vivir sin ti...
Y una vez más siento
que de ti ya no puedo alejarme,
y siempre vuelvo a enamorarme de ti...

Creí tantas veces que quizás
es un error, otra equivocación,
que vos no sos mi verdadero amor.
Pero si intentamos distanciarnos
y cada uno seguir por su camino,
el dolor de extrañarnos pesa más.
Y una vez más siento
que siempre vuelvo a enamorarme de ti...

Porque se que en otros ojos
no encontraré mi mirada reflejada
y enamorada.
En otros brazos no sentiré
la calidez de tus abrazos.
En otras manos no tendré 
la suavidad de tus caricias.
En otra boca no escucharé las melodías
de tus palabras.
En otros labios jamás me embriagaré
con la dulzura de tus besos.
Y si volviera a nacer
volvería a elegirte...
Y aunque no se que nos depara el futuro
se que hoy en el presente
una vez más siento
que vuelvo a enamorarme de ti.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Eres"


Eres dueño de mi alma,
soy esclavo de tu cuerpo.
Eres dueño de mis sueños,
soy esclava de tus deseos.
Eres dueño de mis ojos,
soy esclava de tus miradas.
Eres dueño de mis labios,
soy esclava de tus besos.
Eres dueño de mis manos,
soy esclava de tus caricias.
Eres dueño de mis sonrisas,
soy esclava de tus alegrías.
Eres dueño de mis noches,
soy esclava de tus días.
Eres dueño de mis lágrimas,
soy esclava de tus tristezas.
Eres dueño de mi humildad,
soy esclava de tu grandeza.
Eres dueño de mis abrazos,
soy esclava de tu pecho.
Eres dueño de mis silencios,
soy esclava de tus palabras.
Eres dueño de mis proyectos,
soy esclava de tus retos.
Eres dueño de mi corazón,
soy esclava de tu amor.
Eres dueño de mi esperanza,
soy esclava de tu vida.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"Niña"

Niña despierta y sal al mundo.
Sonríe a la vida.
Y muestra esa belleza
que todavía ocultas.

Niña, que el miedo a equivocarte,
no sea una condena.
Vuelve a confiar, vuelve a soñar
y una vez más a ilusionarte.

Niña, que la vida es una sola.
Es ahora. Ayer pasó, mañana
puede ser tarde.
No renuncies al amor,
vuelve a enamorarte.

Niña, tu derecho a ser feliz,
tus deseos por cumplir,
tus metas que alcanzar,
nunca las dejes morir.

Niña, abre tu corazón
y cierra todas las puertas al dolor.
Niña, no te rindas,
y dile a tus penas adiós.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

jueves, 13 de diciembre de 2012

"Almas Gemelas"


Se encontraron a mitad de camino...
Ella estaba cansada
de sufrir viajes sin rumbos,
cargando mochilas de sufrimientos...
Él recién había llegado
en el tren de la ilusión,
cargando su equipaje
lleno de esperanzas...
Ella lo vio...
Él la miró...
Sus miradas se cruzaron
y sus almas se reconocieron...
Él soñaba un amor...
Ella espera un amor...
Él recordó conocerla...
Ella olvidó que lo amaba..
Él supo que era  la mujer de su vida...
Ella sintió que volvía a enamorarla...
Él acercó lentamente
los instantes al abrazarla...
Ella retrocedió rapidamente
las caricias que sus manos aún guardaban...
Él le habló como siempre...
y sus palabras susurraban...
Ella escuchó como antes
y sus labios sonrieron...
Él le robó su corazón (ella de él estaba enamorada)
Ella le robó su amor (él de ella estaba encantado)
Él sabía que ella era la mujer que soñaba...
Ella sabía que él era el hombre que esperaba...
Él y ella...
Eran almas gemelas.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

Tú (mi Romeo), yo (tú Julieta)

Llovía en la ciudad
los cristales de mi ventana
 parecían llorar sin piedad.
La casa estaba vacía,
desnuda de tu presencia,
no obstante vestida 
de tus recuerdos
que colgados de las paredes
como suspendido en el tiempo
reposaban impecables,
cual retrato del pasado
cada una de tus memorias.
Los instantes de nuestra historia
fueron quedando plasmados
escrito en el libro de la nostalgia
y sentimientos anhelados.
En la habitación solitaria,
acompañada en soledad
mi imaginación me invitaba
nuevamente a soñar...
"El silencio era el escenario
en esta obra poética".
"Tú mi Romeo amado
me mirabas y en tus ojos
yo leía poesías"
¡Me enamorabas!
"Yo tu Julieta amada
recitaba poemas
cuando al besarte en tus labios
mi boca susurraba"
¡En ellos te embriagabas!
Y así al terminar el día
la lluvia aún caía
como cortina infinita
cayendo desde mis ojos
me sorprendió confundida,
sentí mi semblante mojado
y mis labios empapados...
Afuera... en la lejanía,
la ciudad estaba dormida,
junto a la noche y a las estrellas
que habían cobrado vida
en el cielo oscuro y frío...
Entonces desperté
en mitad de mi pensamiento
y mis ojos tristes
extrañaban "tu poesía"...
Sentí de pronto
que alguien llamaba a la puerta.
Fui corriendo
al encuentro del llamado,
te vi y me refugié
en tus brazos soñados.
"Mi amado Romeo,
habías regresado al hogar
y en mi corazón,
viviría hasta la eternidad".
¡Qué felicidad!
Y los rayos del sol
volvieron a entrar
en mi ventana y en mi alma...

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.



Sos el amor de mi vida

martes, 11 de diciembre de 2012

"Primavera"


Al abrir las ventanas del jardín de la vida
entre la perfumada y suave brisa
la hermosa primavera nos acaricia.

Entre los árboles que van pintándose verdes
cientos de pájaros dormidos
van despertando y con su trinar nos sorprenden.

Desde el cielo infinito el sol nos dibuja algunas pecas
con sus dedos dorados en nuestros rostros rosados.

Y alguna gaviota extraviada revolotea sobre el mar
que se despereza sobre las rocas
con su sonrisa blanca espumosa.

Más allá donde la ilusión de mi mirada se pierde encantada
observo mariposas entre las flores
contando sus secretos y amores.

De repente alguna abeja se disputa con un colibrí
buscando el polen entre los pétalos de la flor más bella.

Y ya la primavera nos da la bienvenida
comenzando con el concierto de pájaros,
grillos cantores, y sapos saltando de charco en charco.

Luego vamos deleitándonos con las pinturas
de la preciosa alfombra de rosas,
mientras que las luciérnagas y las estrellas
preparan la fiesta al caer la noche serena.

Y las golondrinas en su vuelo dejan escrito en el viento
¡Ha llegado la estación de los sueños!

Y la "señora naturaleza" en su arte enamorada
exclama emocionada ¡Feliz primavera!

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

En ese último abrazo que nos dimos
se nos pasó en "cámara lenta" la vida.
En ese instante que vivimos
acercamos la distancia 
que en el tiempo había quedado
en el olvido.
Y entre la distancia, y el tiempo
que vivimos,
comprendimos que estábamos unidos
desde siempre con el alma,
y nuestros corazones nunca
podrían dejar de amarse.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
Se sonrieron sus ojos y se perdieron en sus miradas.
Se tomaron de las manos dibujándose en caricias.
Despertaron en los labios todos sus besos soñados.
Se abrazaron suavemente y sin prisa se enamoraron.

Comenzaron su historia caminando a la par.
Corrieron piedra por piedra en su camino al tropezar.
Se levantaron juntos siempre y no dejaron de luchar.
Pasaron una y mil pruebas pero su amor pudo más.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
"Poesías y acuarelas"
Dicen los poetas mezcla perfecta
para describir el paisaje
que da vida la "Primavera".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
En la quietud del tiempo
donde las horas se hicieron recuerdos,
me abracé a los instantes vividos
y las agujas del reloj cobraron vida
despertando mis sueños dormidos,
renaciendo feliz y esperanzada.
Sintiendo mi corazón enamorado,
sintiendo ilusiones en mi alma.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
"Tu príncipe azul llegará a vos,
cuando te sientas una princesa en tu corazón".

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

"otoño en mi corazón"

Lentamente fueron cayendo
una por una esa lágrimas
que por tu ausencia,
iban dejando la huella tibia
mojando la suave piel
de mi rostro dibujado de tristeza.
Ya desnudo mi cuerpo
a falta de tus caricias,
sintió el frío invierno
invadiendo por completo
cada rincón de mi alma,
pues el sol de tu mirada
iba alejándose cada minuto,
cada segundo un poco más.
Y ya entrada la noche,
y algunas estrellas allí,
y la luna por allá,
invadieron en nostalgia
mi compañía, la soledad.
Sentí todos mis sueños dorados,
escaparse en silencio,
llevándose contigo
todas mis ilusiones.
Y aquí mi amado te digo,
simplemente me has dejado
con el dolor de tu adiós,
con mi vida vacía,
y otoño en mi corazón.

Alejandra González Reyes Laurence.
imagen tomada de la red.
Por la carretera de mi vida
voy transitando día a día.
He visto tantos atardeceres,
y con ellos algunos sueños
que se perdieron...
Pero aún así no dejo de sentir
y esperar, 
que en cada amanecer
la promesa de nuevas
ilusiones 
siempre vendrá a golpear
las puertas de mi corazón
y darme la oportunidad
de que algunos de los sueños
puedan convertirse
en realidad.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
Qué decirte cuando todo te lo he dicho.
Y no es que no encuentre las palabras,
o me falten los motivos.
Pero las palabras que necesito
para describir lo que por ti siento,
creo que no existen en el vocabulario
que he aprendido.
Entonces, si me miras a los ojos
verás lo que mi alma 
te dice en silencio.
Y si acaso me abrazas,
tu cuerpo sentirá lo que mi corazón
por ti siente y se estremece.
Y en el lenguaje de los besos,
y las caricias, verás mi amor,
escribiremos el poema más bello.
Ausente de palabras,
pero lleno de puro sentimiento.  

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.