martes, 11 de diciembre de 2012

"Un día me detuve al costado del camino...
y el mundo seguía deprisa.
Me dí cuenta que había pasado
la mitad de mi vida sin haber sonreído siquiera,
casi nunca, apenas...
Entonces decidí
que aunque aún fuera invierno
cambiando la actitud,
mi alma sería la rosa
en el jardín de mis sueños.
Y en mi corazón
la primavera iría floreciendo.
Y cada pimpollo asomándose en flor
borraría los tristes recuerdos.
Y cada rayo de sol
entibiaría de apoco cada día
diciéndole adiós
al frío invierno del dolor.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

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