Todo sucede por una razón.
Sabias palabras, interesante reflexión.
He leído dicha "leyenda",
en cientos de libros,
historias de vida.
Pero lo cierto es que cuando
sucede algo que no era
el resultado esperado,
nos resistimos a aceptarlo,
nos cuesta, no podemos
o no queremos ver la realidad
que nos afecta.
Todo sucede por una razón.
Tal vez hoy que el cielo está gris,
vemos o sentimos todo oscuro
y sin sentido...
Pero el sol siempre está.
Porque un tropezón no es caída,
y si acaso te caes,
levántate, respira profundo
y sigue tu rumbo,
encuentra la salida.
No bajes los brazos,
no dejes que corten
las alas de tu libertad,
tu vuelo hacia la vida
ha de empezar a cambiar.
Áferrate siempre a tu dignidad,
para que nadie te pueda opacar.
No permitas que te humillen
solo porque a simple vista
el envase no sea hermoso,
lo que importa es su esencia,
que tu corazón huele a pureza.
Tu alma siempre se vista de transparencia.
Y que tu vida sea tu vida,
y no la que otros quieran que sea.
Que nunca falten motivos
para sonreír, vivir y ser feliz,
que siempre sobren pretextos
y ganas para no rendirse
en la lucha diaria.
No perder las esperanzas,
y nunca dejar de soñar.
Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.
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