Mi memoria no te olvida...
mis recuerdos te idealizan...
mi mirada en tus ojos
se hipnotiza...
mi boca se embriaga
en la dulzura de tus labios...
mis manos inquietas
dibujan caricias
en tu piel hermosa...
¡Ay mi vida!
Qué locura es quererte
y en versos impresos
gritarlo al mundo
sin hablar siquiera
pero plasmar
con palabras sinceras
que van brotando
del sentimiento puro
de este amor por vos...
¡Ay mi vida!
Si tu supieras...
mi alma te extraña...
mi corazón te ama...
y en este abrazo a la distancia
tu ausencia se desvanece
y tu presencia se vuelve realidad
en cada sueño...
y al despertar cada mañana
contemplar tu imagen
volverme de ti a enamorar...
¡Ay amor!
Que ya no puedo ni quiero
imaginar mi vida
sin compartir mi tiempo
con tu divina existencia...
y con tu preciosa esencia
perfumar mi ser...
y colgar en tu pecho
el paisaje, ese instante,
cuando tu destino
se encontró en mi camino...
y sentir en mi pecho
la misma emoción que mi corazón
sintió cuando nos conocimos
y sentir tus labios
de júbilo y amor...
Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

No hay comentarios:
Publicar un comentario