La carta que nunca leíste
y que un día decidí escribir...
está guardada en un viejo
baúl de recuerdos
que hoy no me atrevo
a volver a abrir.
El tiempo pasó velozmente
y con él mi querer se esfumó
como siempre dice el dicho:
"tanto va el cántaro a la fuente",
que fue inútil insistir en retenerte...
Y hoy mi corazón dejó
de sufrir por tu amor,
jamás correspondido y perdido.
La carta que nunca leíste
quizás aún guarda la esencia,
ese perfume de tristeza
impregnado en sus letras.
Entonces, creo que llegó el momento.
Romperé la carta en mil pedazos.
Dejaré volar esos sueños
que quedaron atrapados
en su fino papel blanco.
Pero que el tiempo fue
tiñendo amarillento...
Es hora ya, de dejar en libertad
lo que no pudo ser,
lo que jamás será una realidad.
Y sentada en mi portal
abriendo el baúl de los recuerdos
dejaré vacío el espacio
para que vuelva a llenarse
de este presente hermoso.
Junto al amor que hoy
está conmigo.
Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

No hay comentarios:
Publicar un comentario