viernes, 7 de diciembre de 2012

Te habías marchado, recuerdo
pero seguías ahí en mi mente.
Fue el momento más feliz
hasta entonces, y te vi partir.
Eternas eran las horas,
sentí cada segundo correr a la par
con cada latido de mi corazón...
No dejé de pensarte ni un minuto,
y lloré al extrañarte...
En lo más profundo de mi alma
sentía que regresarías...
No obstante temía
que así no sucediera...
Y cuando llegó el día
y regresaste a mi vida,
me perdí en tu mirada
y en tus brazos me sentí
nuevamente amada.

Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

No hay comentarios:

Publicar un comentario