Está el que escucha lo que quiere oír,
el que dice lo que interpretó,
el que habla porque sí...
Y así la verdad se distorsiona
y entramos todos en una charla,
y nos comunicamos por medio
de un teléfono descompuesto.
Y así es la vida.
El que se mete en lo que no debe
porque no tiene vida propia,
pero no deja de molestar
al que intenta sus sueños alcanzar.
Alejandra González Reyes Laurence.
Imagen tomada de la red.

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